LUNES 28 AGOSTO 2006 – OBJETIVO CUMPLIDO

Buenos días Raquel, otra vez redactando una “carta de amor”, por que a pesar de todo sigo teniendo la necesidad de contarte cosas, sensaciones,,,,

He de decirte que el sábado por la mañana al salir de tu casa me sentía el hombre más afortunado del mundo por haber pasado todo este tiempo contigo. No creo que seas realmente consciente de todo lo bueno que me has dado, de lo reconfortado que me he sentido a tu lado. Me has dado muchas cosas que son impagables, y que no podré (mi querré) olvidar, son recuerdos que me acompañarán siempre.

Como te decía en la carta anterior mi objetivo era acostarme contigo (por eso el título de esta carta). Realmente mi objetivo no era ese, lo que deseaba era pasar un buen rato contigo, escuchándote, abrazándote, contándote mis cosillas,,,,

La verdad es que todos los ratos que he pasado contigo han sido especiales para mí. Incluso el ritmo que ha llevado “nuestra amistad” ha sido el apropiado, a pesar de que en algunos momentos la ansiedad por acelerar los pasos se me apoderaba. Podría marcarse como punto de inflexión (o punto de partida) el día que te llevé a realizar tus gestiones al Prop, pero mucho antes ya nos habíamos escrito alguna cosa personal. La primera vez que te escribí algo personal fue cuando te comunicaron que seguías trabajando aquí (por cierto espero que te renueven en octubre).

El veranito que me has dado ha sido maravilloso, empezaste como una luz lejana, y poco a poco esa luz se acercaba, y ocupaba un poquito más de espacio en mi mente, cada vez un poco más. Estoy repasando algunos de los correos que nos hemos mandado y veo que realmente empiezo a acosarte en junio, dándote ánimos algún día que te veo cabreada, después llega el día 20 de junio que te llevo al prop y te confieso alguna de las sensaciones que me produces. A partir de ahí las cosas se han acelerado, gracias en parte a la visita del Papa (quien me diría que esta visita me iba a alegrar la vida tanto).

Tal vez lo que nos ha pasado lo hemos de recordar como unas vacaciones maravillosas (hablo en plural, y debería hacerlo en singular), como unos días con todo incluido (amistad, ternura, cariño, amor, sexo,,,), unos días que nunca podrán volver a ser iguales, por que sólo existe una primera vez, y las sensaciones de descubrise mutuamente ya no volverán a acompañarnos. Pero, al menos para mí es un recuerdo maravilloso, y como es algo muy bonito me deja en parte sensación de vacio dentro de mi, pero ese vacio se llenará poco a poco con la rutina del día a día.

Las miradas que nos hemos cruzado en todos estos momentos son una de esas cosas que te llena, que te deja con una sonrisa de oreja a oreja. Cuando te besé la primera vez llevaba horas deseando sentirte, y no sabía como hacerlo, como acercarme a ti, y en ese momento en el que te besé parece como si todo se parase (cierras los ojos y todas tus sensaciones se concentran en tus labios, y el resto del mundo no existe). Eres muy dulce cuando besas, pero muy dulce, además ese primer beso siempre es especial (espero que para ti también lo sea).

Entre el miércoles el jueves y el viernes de la semana pasada hemos estado juntos unas 36 horas (además de las del trabajo), y como te dije el otro día han sido unas horas rapidísimas, y muy intensas, incluso cortas. Nos hemos ido descubriendo poquito a poco. Cada momento que pasaba tenía más ganas de descubrir rincones de tu cuerpo y de tu personalidad. El viernes disfruté mucho con tus besos, con las elevaciones de temperatura entre nosotros, con los momentos de descanso entre besos y besos, acariciando cada rincón de tu cuerpo. Tienes un cuerpo estupendo, tus curvas son una gozada, desnuda estás mas delgada de lo que parece (al revés que yo). Me encantaron tus pechos, realmente me gusto todo (no voy a seguir decribiendo tu cuerpo….). Cuando me desperté por la mañana disfruté una barbaridad mirándote mientras dormías desnuda, totalmente relajada, tenías una cara de relajación maravillosa. Me encantó ponerme detrás de ti y abrazarte, poner mi pecho en tu espalda, olerte, sentirte pegada a mí, me gustaron tantas cosas,,,,

Me dejaré cosas para contarte en otro momento, pero que sepas que espero que me sigas tratando como a un buen amigo, y si puedo ayudarte con cualquier cosa no dudes en pedirme lo que necesites.

Estoy encantado de haberte concocido, de haber descubierto tu mundo, de saber muchas cosas de ti. Tampoco podré olvidarte en el momento que me despedías de tu casa con tu camiseta del ejercito español.

Me preguntaste si te iba a dejar vivir, quiero que tengas la misma tranquilidad conmigo que yo tengo contigo, se que tú me dejarás vivir, y yo también te dejaré vivir, además te desearé siempre que seas muy feliz en tu vida, en todos los aspectos de tu vida.

Eso no quita que sigas siendo para mí una mujer super atractiva en todos los sentidos, y desee besar tus labios de nuevo.

Por cierto ya me contarás como te va con tu madre, espero que todo te salga bien, y no olvides que tu madre acabará entendiendo tu postura (es la persona que más te quiere de este mundo)

También me hubiera encantado verte el sábado por la noche con tu camisa amarilla, debió ser espectacular,

Ya nos tomaremos una cervecita un día de estos

Un besazo, y decirte que a mi también me gustaría leer algo de lo que sientes,

GRACIAS POR SER COMO ERES Y DARME LA OPORTUNIDAD DE CONOCERTE

MIGUEL ÁNGEL, UN AMIGO QUE TE QUIERE